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Los Hombres Son De Marte, Las Mujeres Son De Venus

Libro los hombres son de martes y las mujeres de venus

Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus” es un libro el cual ofrece el conocimiento para hacernos de las herramientas necesarias para relaciones más profundas y satisfactorias. Basado en los múltiples estudios del Escritor, psicólogo, sexólogo John Gray; se nos entrega uno de los textos más populares de la psicología de parejas de los años 90.

Resumen Los Hombres Son De Marte, Las Mujeres Son De Venus

A continuación le dejaremos un resumen de libro completo de John Gray, esperamos que sea de su total agrado y utilidad. Les recordamos que si desean descargar el libro los hombres son de mates y las mujeres de venus  en su versión completa, puede hacerlo realizando clic en las imágenes con la portada del libro.

Los Hombres Son De Marte, Las Mujeres Son De Venus

A pesar de ser de dos mundos diferentes, entre marcianos y venusinas nasció un amor mágico, lleno de aprendizaje y deleites hasta que llegaron a la Tierra.

Aquí la amnesia selectiva les hizo olvidar las diferencias que los caracterizaban. Prevaleció la actitud de decepción, impidiéndole tomarse el tiempo necesario para una comunicación afectuosa acerca de sus diferencias.

Lo que produce fricciones y conflictos innecesarios es que ambos sexos suponen que el otro razone de la misma forma. Hombres y mujeres idealizan el amor y, con el tiempo y la falta de comprensión, se vuelven exigentes, resentidos e intolerantes, dando espacio al rechazo y a la represión.

Hay que aprender a dar y recibir amor de forma más exitosa, confirmando y aceptando nuestras diferencias, para aprender a amar de manera correcta y saludable.

El señor “arreglalo-todo” y la “comision de mejoramiento del hogar”

Mujeres quejándose de hombres que no las escuchan, hombres quejándose de mujeres que, con sus constantes cricas, los agobian haciendo que pierdan interés en cualquier conversación.

El dilema comunicacional es notorio en toda pareja, lo importante es comprender el enfoque comunicativo correcto para reducir la distancia entre marcianos y venusinas.

El señor arreglalo-todo

Los marcianos valoran el poder, la competencia, la eficiencia y su personalidad se define a través de su capacidad para alcanzar resultados, interesándose más en lo material que en los sentimientos. Los hombres se orientan más en las soluciones (señor arréglalo-todo) y, no siendo propensos al pensamiento crítico, su lema es: “si funciona no lo cambies”.

Las venusinas se enfocan en el amor y la comunicación, dan importancia a los sentimientos y a la calidad de sus relaciones, involucrándose en el crecimiento personal y espiritual. Ellas piensan que ofrecer críticas constructivas es un acto de amor, por lo tanto su lema es: “funciona, pero se puede mejorar” (comisión se mejoramiento del hogar).

Los intentos de una mujer para ayudar a un hombre pueden llegar a humillarlo, haciéndolo sentir débil hasta no amado.

De otro lado las mujeres necesitan empatía, hablan de los problemas para acercarse sin necesidad de encontrar soluciones.

Entendido esto, la clave para una buena interacción es escucharse y comprenderse mutuamente, ya que la mujer llega a apreciar el señor arréglalo-todo siempre y cuando no este perturbada y el hombre acepta la comisión de mejoramiento del hogar en el momento en que él la solicite.

Los Hombres Se Meten En Sus Cuevas Y Las Mujeres Hablan

Veamos como marcianos y venusinas enfrentan el estrés.

El hombre nunca habla de sus problemas, prefiriendo retirarse en su cueva mental para solucionar sus conflictos. En este momento no es capaz de brindarle apoyo a su pareja.

mujer hablando

La mujer encuentra alivio compartiendo con otros una situación perturbadora, ya que no experimenta vergüenza al tener un problema. No entiende porque el hombre no sea más abierto y, cuando él se retira, se siente confusa, desesperanzada y agotada.

Ambos necesitan cooperar para vivir en equilibrio y armonía, para garantizar su derecho a expresarse y a tener su propio espacio.

El hombre tiene que aprender a escuchar y comprender los problemas de su pareja, siempre y cuando ella le pida apoyo en forma relajada.

La mujer también debe brindar atención y comprensión sin forzar al hombre a abrirse cuando este quiere retirarse.

Como Estimular El Sexo Opuesto

Los hombres se sienten estimulados al verse necesitados, de otra forma se vuelven pasivo y pierden energía. Las mujeres necesitan sentirse apreciadas en una relación para que no se sientan agotadas por haber dado demasiado.

El amor los estimula a ambos.

Los marcianos, a través del amor, se liberan de las cadenas de sentirse satisfechos por ellos mismos y experimentan la dicha de su pareja como si fuera propia.

Como Estimular El Sexo Opuesto

Las venusinas necesitan compartir sus sentimientos a través de la cercanía, la intimidad y la participación.

Muchas veces una mujer se cansa de dar, culpando de pasividad a su pareja, sin reconocer que ella misma contribuye al problema. Si ella estableciera limites, podría permitirse un momento de relax en el cual recibiría de su pareja, descartando el miedo a ser rechazada, juzgada o abandonada.

Cuando ella reconoce que merece ser amada, abre la puerta al hombre para que este le entregue su amor, haciendo desaparecer4 los muros de resentimiento.

La razón por la cual el hombre tiene miedo a dar es que no quiere arriesgarse al fracaso, siendo desaprobado por su pareja. Cuando pruebe a si mismo que es lo suficientemente bueno para dar, tendrá éxito en la relación.

Hablar Diferentes Idiomas

Ambos tienen que esforzarse para superar los conflictos, aunque las malas interpretaciones sean muy comunes.

Las venusinas usan superlativos, metáforas y generalizaciones, mientras los marcianos usan el discurso solo para transmitir información.

Sucede que ellos se toman de forma literal la manera de hablar de su pareja, no contemplando hacer esfuerzo para comprender el pedido implícito de ella. La mujer malinterpreta el silencio del hombre, le insiste volviéndose exigente y exasperante.

El hombre se retira en su cueva porque necesita pensar, esta tenso o simplemente quiere encontrarse a sí mismo.

Es incorrecto tratar de hacerlo hablar porque significaría invadir su proceso introspectivo de forma entrometida y poco comprensiva.

La mujer puede aprender algunas formas para apoyar a su pareja cuando este se encuentre en su cueva: no desaprobar su necesidad de retirarse, no preocuparse o sentir pena por él, no hacer preguntas acerca de sus sentimientos.

Comprendiendo que el hombre muestra su amor al no preocuparse, su pareja debe ofrecer aceptación afectuosa y no sermonearlo. El necesita sentirse seguro antes de abrirse y pedir apoyo. El hombre también puede ofrecer tranquilidad a su pareja antes de retirarse, escuchándola y concientizándola.

Los Hombres Son Como Bandas Elásticas

La teoría de la banda elástica describe el ciclo de la intimidad masculina: acercamiento, alejamiento, nuevo acercamiento.

Si el hombre no tiene la oportunidad de distanciarse, nunca sentirá un fuerte deseo de acercarse. Cuando se haya apartado hasta su distancia máxima, experimentara una transformación volviendo repentinamente a querer tener intimidad con su pareja.

Un hombre siente la urgencia de distanciarse, aunque su relación sea satisfactoria, porque necesita cuidar su interioridad una vez saciada su sed de intimidad. Al conectarse profundamente con su pareja, siente que se pierde a sí mismo y se retira para equilibrarse.

Durante este proceso no hay que presionarlo para que hable para no provocar su rechazo, enviando un mensaje impositivo y volviendo unilateral la conversación.

Existen varias formas en las cuales una mujer puede destruir el ciclo de intimidad del hombre a través de un patrón persecución-castigo.

Físicamente.

Ella lo persigue exigiéndole de abrirse y, no obteniéndolo, rechaza su cariño físico, llegando a negarle intimidad.

Emocionalmente.

Ella se preocupa innecesariamente por él y no le perdona haberla abandonado.

Mentalmente.

Ella trata de complacerlo para que no se retire, sin resultado, cuando el vuele ella se niega abrirse con él.

Frente a todo esto un hombre puede sentir temor al rechazo al salir de la cueva, también sentirse culpable por necesitar tiempo a solas, denegando a si mismo su naturaleza.

Las mujeres son como olas

Se puede representar la autoestima e una mujer como una ola: alcanza picos cuando tiene mucho amor que dar, toca fondo cuando se siente más vulnerable y necesita amor, puede terminar rompiéndose generando cambios repentinos de humor.

Es un proceso natural. Inevitable y temporal.

Ella necesita apoyo y amor para que se sienta mejor al recuperarse de un momento descendiente. Cuando la mujer se mete en su “pozo” necesita liberar, resolver y purificar las emociones, por supuesto atendiendo las negativas. Es importante que el hombre no trate de rescatarla, si quiere ayudar puede escucharla mostrando empatía.

Una venusina, enfrentando este proceso, atiende sus asuntos más profundos, entre los cuales se encuentra la carga emocional de sus relaciones pasadas y de si niñez, para liberarse gradualmente.

De otro lado, cuando la ola de una mujer se rompe, esta experimenta una limpieza emocional, expulsando todo el estrés y la contaminación energética sufrida en su entorno, especialmente en lo laboral.

El hombre puede brindarle apoyo a su pareja aunque este’ para retirarse en su cueva. La mejor forma para el de manejarlo es: aceptar sus limitaciones, ya que necesita distanciarse no está propenso a escuchar mucho; comprender el dolor de ella validando sus sentimientos; evitar discutir tranquilizándola que, al volver de su retiro, le brindara todo el apoyo que ella necesita.

El Descubrimiento De Nuestras Necesidades Emocionales

Hombres y mujeres no saben cómo apoyarse mutuamente de forma instintiva, ya que cada uno supone que el otro tenga los mismos deseos.

Es fundamental comprender doce necesidades primarias para una nueva comprensión del amor.

Cuidado para ella – Confianza para él.

El muestra interés en los sentimientos de su pareja, se preocupa por su bienestar haciéndola sentir amada.

Ella es abierta y receptiva, da confianza y el siente que está dando lo mejor.

Comprensión para ella – Aceptación para él.

El escucha con empatía y armonía reafirmando lo que ella comunica con actitud comprensiva.

Ella proporciona afecto, confía en el haciéndolo sentir aceptado sin necesidad de cambiarlo.

Respeto para ella – Aprecio para él.

El muestra respeto para las prioridades de ella, tomándola en consideración y teniendo detalles.

Ella se siente facilitada a brindar su aprecio y, reconociendo el esfuerzo del hombre, lo alienta a dar más.

Devoción para ella – Admiración para él.

Él se compromete a satisfacerla con devoción.

Ella lo admira, lo toma en consideración y lo aprueba con complacencia.

Reafirmación para ella – Aprobación para él.

El confirma la validez de los sentimientos de su pareja.

Ella reconoce la bondad de él, se siente satisfecha y busca buenas razones para sustentarlo.

Tranquilidad para ella – Aliento para él.

Él se interesa y le transmite que es amada.

Ella expresa aceptación, aprecio y le brinda amor confiado.

Conscientes de esto, ambos deben encaminarse hacia una buena comunicación para lograr armonía y equilibrio en la relación.

Deben aprender a apoyarse mutuamente, el cambio y el crecimiento se tornan automáticos.

Reorientando el apoyo afectuoso según sus necesidades, lograran una relación más fácil y satisfactoria.

Necesidades Emocionales

Como Evitar Discusiones

Veamos cómo se manejan las diferencias y los desacuerdos.

Lo mejor es evitar los extremos y tratar de no lastimarse mutuamente, transformando la discusión en una conversación que exprese los desacuerdos.

Hay que enfocarse en la moderación de los sentimientos negativos, prefiriendo mensajes de confianza y aceptación.

Nadie quiere salir lastimado, así que ambos adoptan actitudes básicas de defensa.

Los marciano pelean mostrándose ofensivos e intimidantes, lo cual debilita la confianza, o evitan la conversación sin resolver el conflicto (volar).

Las venusinas se defienden simulando, o sea fingiendo que no hay ningún problema, lo que desarrolla un profundo resentimiento donde la expresión del amor resulta bloqueada, finalmente renuncian asumiendo la culpa por no ser lastimadas, rechazándose a sí mismas.

Discutimos porque no nos sentimos amados. Cuando nuestras necesidades emocionales no están satisfechas, nos ponemos a la defensiva, permitiendo a nuestro lado oscuro de salir.

Ambos deben cooperar sin resentimientos, tratando de comunicar negociando sus diferencias.

Cuando el hombre comienza una discusión, invalida los sentimientos y el punto de vista de su pareja, quitándole el apoyo que necesita, mientras debería reafirmar el derecho de ella a sentirse perturbada para que al fin se abra al dialogo.

Evitar Discusiones

La mujer provoca la discusión cuando es indirecta en la forma de expresar los sentimientos, comunicando un mensaje de desaprobación. Eso hiere al hombre generando temor y resentimiento. En verdad la mujer solo desaprueba la manera en la que él le está hablando, no el contenido de sus afirmaciones.

Ambos tienen que concentrase en demonstrar comprensión, aceptación, reafirmación y aprobación, evitando un enfoque excesivamente directo para no salir lastimados.

Como Marcar Puntos Con El Sexo Opuesto

La mujer eta especialmente interesada en las pequeñas acciones, tanto que una rosa regalada vale cuanto llevarla de viaje.

El hombre tiene que orientar la atención y la energía, ya que las mujeres necesitan muchas expresiones de amor para sentirse satisfechas, así que es mejor que el haga pequeñas cosas marcando muchos puntos.

Cuando la mujer se siente amada y apoyada, el hombre se beneficia sintiéndose eficiente. Cuando ella acepta y agradece lo que su pareja hace, el siente que está marcando la diferencia en la vida de su mujer.

De lo contrario, cuando no se siente amada, ella pierde la capacidad para apreciar las pequeñas cosas, debido a que siente haber dado más que él. Ella entra en negación y resta pontos a su pareja que, como consecuencia, no se siente apreciado y pierde la motivación para hacer más.

El hombre, por naturaleza, tiende a tornarse gradualmente pasivo en la relación por qué se siente tratado injustamente y la mujer se torna resentida y exigente por su actitud compulsiva en el dar.

Un hombre puede dejar de dar cuando idealiza la equidad, o sea piensa de dar lo suficiente, mientras la venusina idealiza el amor incondicional: no tiene una cuenta exacta de los puntos, solo se queja cuando ya hizo demasiado, sin saber que el hombre da mucho al principio para después sentarse a recibir.

Cuando un marciano no se siente apoyado, adjudica unos puntos de castigo, mientras debería pedir apoyo y ofrecerle a su pareja la oportunidad para corregir un mal comportamiento.

Un hombre debe priorizar el sentimiento afectuoso por no estimular el resentimiento de ella, la cual también debe mantener una actitud cariñosa.

Ambos tienen que motivarse mutuamente a dar más, orientando su energía al equilibrio.

Como Comunicar Los Sentimientos Difíciles

Existen momentos en que hablar no resulta conveniente, especialmente cuando en la pareja se ha desarrollado demasiada tensión.

Una forma que permite mirar de frente al dolor es la técnica de la carta de amor. Con este medio se alivia la negatividad, aumentando los sentimientos positivos, se incrementa nuestra confianza, lo que permite tomar más tiempo de calidad para escuchar nuestra pareja.

Para escribir una carta de amor hay que comenzar expresando cuatro niveles emocionales negativos: ira, tristeza, temor y pesar, dejando por último el amor.

Esta estructura permite disminuir la intensidad de lo negativo y potencia lo positivo para que nos sintamos plenamente nuestros sentimientos afectuosos.

Dirigiendo la carta a la pareja, hay que imaginar que esta nos esté escuchando con cariño, así que tomémonos unos minutos para hacer una reflexión interior expresando plenamente los cuatro niveles. Finalmente, escribamos la respuesta que nos gustaría escuchar de nuestra pareja.

Se puede usar esta técnica para explorar los temas más variados como la indiferencia, la frustración y la decepción en una relación.

Hombres y mujeres pueden beneficiarse aprendiendo los unos de las otras acerca de sus necesidades emocionales.

En fin, hay que compartir con la pareja las dos cartas. Sea en voz alta o en privado, quien la reciba  mostrara respeto y comprensión, ya que su pareja esta exponiendo su vulnerabilidad. Quien la recibe deberá respetar las diferencias y aceptar las necesidades del otro, estimulando la comprensión y la confianza.

Debemos escribir cartas de amor para vencer los sentimientos de perturbación, para sentirnos más amados, aceptados y dignos, para restablecer el equilibrio de la pareja, manteniendo y perfeccionando continuamente la comunicación.

Las cartas de amor funcionan porque ayudan a liberarse de lo negativo, a través de una sincera introspección, a tomar conciencia de nuestras necesidades para que vivamos una vida serena y consciente.

Es importante adquirir habilidad comunicativa, especialmente cuando venimos de una familia disfuncional, ya que el niño no aprende a comunicarse de forma afectuosa.

Para reeducarnos debemos ser los padres de nosotros mismos, aislando nuestra parte emocional, convertirnos en un padre afectuoso para abrir la puerta a lo positivo a través de la comprensión de los sentimientos infantiles.

Auto-ayudarse es el secreto para una relación sana con su pareja y consigo mismo. Es necesario enfrentar el dolor para resolver los conflictos.

Como Pedir Apoyo Y Como Obtenerlo

Aprendamos el arte de pedir apoyo, un tema difícil para ambos sexos.

Para las mujeres este proceso resulta más frustrante y decepcionante porque ellas comprenden intuitivamente las necesidades de los demás brindando apoyo, pensando erróneamente que los hombres hagan lo mismo.

Los marcianos no sienten el impulso de ofrecer apoyo, así que hay que pedírselo en la forma correcta para recibirlo. Esperar el momento adecuado sin exigir y sin dejar espacio al resentimiento ya que, si la mujer no pide, el hombre supone que está dando lo suficiente.

Para comenzar a pedir a un hombre hay que acostumbrarlo a escuchar y luego mostrarle mucho aprecio.

Utilizar la oportunidad apropiada es fundamental para que el no sienta que se le está diciendo que hacer.

No hay que adoptar una actitud exigente ni resentida porque, en este caso, el hombre no se sentirá apreciado por lo que ya dio y rechazara la intención.

Ser breve e ir al grano sin lujo de detalle para que el no piense que lo estamos convenciendo, sentirá que no estamos depositando confianza en él, le parecerá que lo estamos manipulando.

Ser directa por que el no comprende los pedidos implícitos.

Usar las palabras correcta con expresiones gramaticales como “querrías”, que demuestran confianza y seguridad. Las indirectas como “podrías” se perciben débiles.

En segunda instancia, hay que practicar la manera de pedir más aun cuando sepa que él pueda decir que no. Hay que dar esta libertad al hombre para estimularlo a aceptar, de otra forma se le transmitiría el mensaje que no es suficientemente bueno.

En una relación sana es importante aceptar con soltura una eventual reacción negativa por parte de él. Mostrando aceptación y confianza, la siguiente vez será más propenso a dar.

Finalmente hay que practicar la manera de pedir en forma confiada.

Aunque el hombre plantee excusas rechazando el pedido, hay que mantenerse en silencio hasta que el acepte. Durante el momento de pausa el cambiara su orientación y dirá que sí, ya que su exigencia de sentirse aceptado será satisfecha.

Como Mantener Viva La Magia Del Amor

Cuando estamos enamorados somos más sensibles a experimentar emociones aunque estas sean contrastantes.

El amor permite que todos los sentimientos no resueltos de nuestro pasado salgan a luz, produciendo cambios repentinos de humor, los cuales eclipsan temporalmente nuestra consciencia afectuosa.

Estos estados se resumen en el principio 90/10.

El 90% de nuestra perturbación se relaciona directamente con el pasado. De niños todo lo tomamos a lo personal, lo que hace que sintamos temor de confiar en el amor cuando afloren los dolorosos recuerdos de rechazo infantil.

De esta manera, solo el 10% de nuestra actitud conflictiva se relaciona con la experiencia presente. Por ejemplo, somos más vulnerables a la crítica de nuestra pareja si de niños fuimos castigados en este aspecto.

En el caso del hombre este se dirige a su cueva, por lo tanto necesita mucha aceptación. De igual manera la mujer baja al pozo, necesitando más que nunca apoyo y cuidado.

Una manera efectiva para enfrentar estos problemas es escribir una carta de alivio y compartirla con la pareja.

En caso de resentimiento repentino en la pareja, cuando un miembro se muestra disponible al cambio y el otro deja improvisamente de mostrar afecto, hay que compartir sentimientos y, de allí, comenzar un dialogo constructivo.

Para resolver esta crisis debemos tomar en cuenta de no desquitarnos con la pareja sin haber analizado de antemano nuestras emociones, mejor por escrito.

No dejarse dominar por el miedo al fracaso y reconocer que, para conocerse mejor a sí mismo, hay que recurrir a los recuerdos infantiles.

Después de todo el amor es como un jardín: en la primavera todo parece perfecto, el verano es el momento de trabajar para cosechar en otoño un amor maduro, satisfactorio y de participación. En invierno vivimos una época de descanso y de soluciones para encontrarnos nuevamente en primavera, una época de esperanza y alivio interior.